
Y os preguntaréis, ¿Qué es el Karma?. De acuerdo con varias religiones orientales, el KARMA sería una energía metafísica (invisible e inmensurable) que se deriva de los actos de las personas. De acuerdo con las leyes del karma, cada una de las sucesivas reencarnaciones quedaría condicionada por los actos realizados en vidas anteriores.

Seguramente muchos de vosotros, alguna vez en vuestra vida os habéis cruzado con personas con las cuales al más mínimo contacto con ellas, hemos notado como alegría, buenas vibraciones, amor,... y seguramente con otras con las cuales hemos sentido negatividad, tristeza, derrotismo..., pues de las primeras debemos aprender y de las segundas intentar ayudarles para que se encaminen y evolucionen.

Debemos tener en cuenta también que, cuando dos personas mantienen una relación y se acuestan, el Karma se transmite de uno a otro. Por ello, a muchas personas cuando empiezan una relación amorosa o se casan, la vida les cambia (unos para bien y otros para mal). Este tipo de karma se llama Karma-Saya.

Así que, si una persona se dedica a sembrar sufrimiento, haciendo con ello daño a los demás, eso mismo será lo que recogerá.

La justicia Cósmica no se compra con dinero, se consigue con buenas obras, así que no hagas nunca a nadie lo que no te gustaría que te hicieran a tí.















