El año pasado en verano, he estado de vacaciones en Cantabria, en concreto en Suances, aunque la verdad allí solo estabamos para ir dormir y ducharnos en el hotel, pues durante toda la semana nos pasabamos todo el día, o recorriendo Cantabria, o bajando a la playa. Así que, vamos allá con estás vacaciones que he dividido en dos post, por la cantidad de fotos que tenía de ese viaje. En este primer post, recorreremos Comillas y la Cueva El Soplao.
COMILLASEste municipio, está situado en la costa occidental de Cantabria, y cuenta entre sus más destacados atractivos, La Universidad Pontificia, el Capricho de Gaudí y el Palacio de Sobrellano.
"El Capricho" de Gaudí
Este hermoso edificio, que actualmente alberga en su interior un restaurante, fue proyectado por Antonio Gaudí y construído entre los años 1883 y 1885 bajo la dirección del arquitecto Cascante Colom. Su nombre real es Villa Quijano, y fue un encargo de Máximo Díaz de Quijano, Cuñado del Marqués de Comillas, el cual deseaba tener una casa de veraneo cerca del Palacio de Sobrellano. En el semisotano se alberga una tienda de souvenirs, y en la parte de atrás nos podemos encontrar con una terraza, y con una estatua de Gaudí sentado, donde todos se fotografiaban en la misma postura a su lado. En cuanto a su diseño, es de destacar la torre y los adornos cerámicos en los cuales había dibujados cientos de girasoles.

Si seguimos caminando cuesta arriba, un poquito más adelante nos encontramos con el Palacio de Sobrellano, el cual visitamos, y donde nos llevamos una sorpresa, pues en el propio Palacio se estaba grabando escenas de la película española "Barbykiller: Morirás por ella". Este bello Palacio, fue obra del arquitecto catalán Joan Martorell, por encargo del segundo Marqués de Comillas. Y entre dicho Palacio y El Capricho de Gaudí, podemos admirar también una hermosa capilla-panteón.
Si ampliáis la foto anterior, donde pone Atención, podréis observar que avisa de la grabación de la película, por la cual, durante unos días se cerró el Palacio. Nosotros tuvimos suerte, pues el día que fuimos, las grabaciones estaban ya finalizando, y solo grababan en la planta superior y en el exterior, por lo que durante la visita, no pudimos ver las habitaciones de la planta superior.
Fachada principal del Palacio de Sobrellano
La visita interior estuvo muy bien guiada, en cada habitación de la planta baja se nos iba explicando, además de la decoración, la historia de la Villa de Comillas (la guia nos contó que Comillas fue la primera población de España que tuvo alumbrado público por electricidad), y la vida del Marqués de Comillas y sus sucesores. Una vez visitada toda la planta baja, se nos dejó subir arriba pero no entrar en las habitaciones.
Interior del Palacio

Después de la visita al interior del Palacio, decidimos ver un poco del rodaje que se estaba llevando acabo en ese momento en la parte de atrás del Palacio, allí nos sentamos en una especie de gradas y sacamos fotos de la grabación de la película, que entre sus protagonistas cuenta con Alejo Sauras y Ángel de Andrés López (que sale en la fotografía vestido de traje negro).
Nos quedamos un buen rato viendo la grabación, recuerdo que repitieron una escena como unas seis o siete veces, durante el tiempo que estuvimos allí. De la escena se veía como metían a un hombre en un maletero y como este salía después y caía encima de unas colchonetas. Fue lo único que pudimos ver. Como ya habiamos visto varias veces la misma escena, decidimos regresar al centro de la villa, pero antes fotografiamos desde las cuestas del Palacio, la Universidad Pontificia. Creada en 1890 y erigida por el Papa León XIII, y que en sus comienzos fue un seminario católico, para la formación de candidatos al sacerdocio.

Una vez que bajamos las cuestas que van dar al Castillo llegamos al Paseo Solatorre, allí en un restaurante italiano (Quo Vadis) había sido donde habíamos comido antes de hacer todas estas visitas, y donde yo había echado el ojo a una tienda donde compré varias postales de Comillas, además de quesadas pasiegas que llegaron a Lugo en perfecto estado. Y donde fotografié en una de sus varias puertas, a esta simpática vaca que tenían fuera, que aunque no se pueda leer, el cartel ponía no tocar, pero como no decía nada de no fotografiar, una servidora la inmortalizó para el recuerdo.

Nuestra visita a Comillas finalizó aquí, solo nos quedó un sitio por visitar, el Cementerio de Comillas, el cual posee las antiguas ruinas de un viejo monasterio y El Ángel Exterminador de Joseph Llimona, los cuales me llevé en hermosas postales. Aún así, muchos más bellos rincones de esta linda villa quedaron sin fotografiar, pero que podéis disfrutar en esta página.EL SOPLAOUn día que el tiempo no acompañaba mucho, decidimos visitar las Cuevas El Soplao, situadas en al Sierra del Escudo de Cabuérniga. No habíamos reservado entrada, así que no sabiamos si las podríamos visitar, pero afortunadamente había plazas libres para la última visita. Mientras no era nuestro turno, aprovechamos para visitar la tienda, que tenía la verdad, gran variedad de cosas referentes a la cueva, y luego tomamos un café, que no venía nada mal, pues la cueva está arriba en la montaña, y el frío se hacía notar. Cuando llegó nuestro turno, subimos al tren minero que nos llevaría al interior de la cueva, mientras la gente iba subiendo aproveché para sacar dos fotos, pues dentro no dejaban sacar fotografías.
Vista de uno de los aparcamientos desde el tren minero
El comienzo de nuestra visita al interior de la cueva

Me gustaría compartir con todos vosotros todas las maravillas que allí vi durante nuestro recorrido de casi 1500 metros por el interior de la cueva, que nos llevó casi una hora, pero como ya comenté anteriormente, sacar fotografías estaba prohibido. Todo estaba muy bien preparado, el tren nos llevó al interior de la cueva por un túnel de unos 400 metros. Una vez llegado a nuestro destino bajamos del tren y nuestro guía nos llevó caminando por las galerías mineras, al interior de la cueva con solo la luz de una linterna, una vez que llegamos allí la apagó, y comenzó un espectáculo de luces precioso, y una voz en off que nos iba explicando cada uno de los espacios que ibamos viendo en nuestro recorrido. Como no quiero que os quedéis sin apreciar el interior de las cuevas, pues sus estalagtitas y estalagmitas eran impresionantes, ni la historia de este magnífico lugar, os recomiendo que visitéis la página oficial de EL SOPLAO. Una vez que nuestro viaje finalizó, el tren nos llevó al exterior. El viaje había sido maravilloso. Fue una pena que el tiempo estuviera tan mal, a pesar de estar en Julio, pues dicen que desde El Soplao, se puede contemplar preciosas vistas de Peña Sagra, Naranjo de Bulnes, Pico Tres Mares, Sierra del Cuera y el Mar Cantábrico. Entrada del tren a la Cueva
Nos despedimos de Cantabria hasta el próximo post, donde os llevaré a otros bellos lugares, que nada tienen que envidiar a estos dos que hemos visitado hoy.